El Incordio


Búsqueda




Internautas TV





Entradas recientes

Noticias de la AI





Entidades y campañas












    Círculo Escéptico





La tira Ecol


    Tira Ecol



El tiempo en casa








Lo verás mejor con

Firefox




Página realizada con

WordPress






Sindicación



El fragor de la tormenta

December 19th, 2007 por Javier Cuchí

El ruido es atronador. Vaya, por fin hemos conseguido que el tema del canon sea un debate nacional a prácticamente todos los niveles: en las dos cámaras del Parlamento, en las sedes políticas, en los medios de comunicación, en la calle y, por supuesto, en la red, aunque en la red ya es antiguo. Aunque la movida parlamentaria acabe en nada (existe el temor -más que razonable- de que CiU y PNV voten con el PSOE e incluso se habla de que el PSOE podría retirar la votación del orden del día si no tiene asegurados a esos dos), el avance que se ha logrado en esta materia creo que va a marcar un antes y un después en la guerra del canon. Es más: el entorno anti$GAE posiblemente haya ganado la iniciativa estratégica, algo parecido a la situación de los aliados un mes después del desembarco de Normandía, con mucha guerra por delante, con mucha sangre pendiente de derramarse, pero con una confianza en la victoria rayana en la seguridad y, efectivamente, con la iniciativa ganada.

Muchas veces he puesto aquí a parir a Izquierda Unida y a ese berroqueño cortejo que le sigue. Lo he hecho con mis razones, que mantengo y ratifico. Y, seguramente, seguiré haciéndolo mientras ese grupo continúe encabezando el sector folklórico de lo políticamente correcto. Pero no sería justo que eludiera aquí y ahora la deuda que los ciudadanos tenemos con el senador Guillot, que ha sido quien verdaderamente ha arrimado el botafuego al cañón cuyo disparo ha impactado en la misma línea de flotación de la vesanía. Jordi Guillot, además, no ha protagonizado un gesto improvisado e impremeditado, y así lo demuestra en un artículo suyo que publica hoy «El País», en el que expone una larga lista de razones para haber propuesto su enmienda (por lo demás, mayoritariamente votada en el Senado).

¿Qué pasará a partir del jueves? En términos exactos es imposible predecirlo, toda vez que, veinticuatro horas antes de la votación de la LISI en el Congreso, es también imposible predecir su resultado. Hay muchísima presión sobre los partidos bisagra de los que realmente depende ese resultado, probablemente esas mismas bisagras estén intentando aprovechar la coyuntura para obtener ventaja política (hay unos presupuestos generales aún en el aire) y, probablemente también, el PSOE especule con la larga tradición apropiacionista del nacionalismo de derechas. En lo que seguro que no me equivoco es en que, a estas mismas horas, desde hace muchas y todavía durante muchas, muchísimos teléfonos, fijos y móviles, estarán echando humo, con unos interlocutores exigentes en un lado, balbuceando excusas y pretextos, en el otro, pidiendo contrapartidas, en el de más allá, vendiendo y comprando votos, en definitiva, todos.

Las especulaciones sobre ese futuro no tienen límite, según parece. Se ha especulado sobre el presunto hecho de que la supresión del canon conllevaría directamente la supresión del derecho de copia privada (de hecho, el ministro de Cultura ha amenazado con ello de forma expresa) y no entro ahora en la cuestión porque merecerá un artículo específicamente dedicado a la misma que escribiré hoy o mañana; se ha dicho que la Unión Europea podría obligar a restablecer el canon si éste desapareciera; se dice también que el nuevo Gobierno salido de las urnas el 9 de marzo -cualquiera que fuera su color- podría hacer mangas y capirotes con el resultado de la votación de mañana; no hay quien apunta -y aunque podría equivocarse, es razonable- que la negociación que propone la enmienda Guillot es irrealizable, como ya lo habría demostrado en su día la fallida negociación sobre la cuantía del canon y los aparatos sobre los que habría de recaer. De todo hay y de todo se habla. Habrá, pues, que esperar al curso de los acontecimientos.

Pero sí que hay cosas que, más allá de toda duda, guste a quien guste y pese a quien pese, están resultando claramente asumidas so solamente por la ciudadanía en bloque sino también por corrientes de opinión cuyos amores no andan tradicionalmente lejos del ámbito de la sopa boba, y serían estas:

  • En primer lugar, la oposición al canon es generalizada, prácticamente no hay ciudadano que lo apruebe y las únicas adhesiones al mismo vienen de minorías beneficiarias del mismo. Pero también es cierto que se reconoce de forma generalizada el derecho de los autores a percibir una compensación por la copia privada. No hay, sin embargo, una única alternativa suficientemente precisa para practicar esta compensacion.
  • En segundo lugar, también es prácticamente unánime -y ahí se incluyen corrientes de opinión no internas, pero sí cercanas a los autores- la idea de que, si se percibe un canon generalizado, éste debe ser recaudado por organismos públicos y distribuido por estos mismos organismos entre los beneficiarios. El dato de que sólo llega a los autores un 6 por 100 de lo que se recauda por el canon, quedando el resto en manos de las sociedades de gestión, repugna en todos los niveles sociales, políticos y mediáticos.
  • No es menos unánime la exigencia de que, si se mantiene el sistema del canon -y obviamente sometido a lo referido en el párrafo anterior- éste debe estar sometido a una racional excepcionalidad, quedando exento del mismo el mundo de las administraciones públicas y de las empresas, desde luego, pero también deberían arbitrarse sistemas para que los particulares pudieran soslayarlo demostrando de alguna manera usos que no implicaran derechos de autor.
  • También es general la idea de que el sometimiento a canon del algunos aparatos es una barbaridad, de que el concepto de «idoneidad» no debe referirse a la simple «posibilidad» de copiar contenidos sino a su uso generalizado. Al presente, es tan razonable considerar idóneos los aparatos reproductores de formatos MP3 y MPG4 como absurdo sostener esta consideración en el caso de los teléfonos móviles o de los lápices USB de memoria flash que prácticamente no se usan jamás para cargar contenidos sometidos a derechos de autor (en el caso de los teléfonos, encima, éstos suelen descargarse los contenidos -tonos, generalmente- pagando, con lo cual se satisfacen puntualmente los derechos peseteros de autor).
  • .
    Estos cuatro puntos son indiscutibles. Me refiero, claro está a que son indiscutibles como opinión generalizada, y ya se puede poner quien quiera como quiera. Describo puras realidades que están en la calle y que pueden verse fácilmente en la inmensa mayoría de medios de comunicación, incluso en muchos que tienen intereses importantes en el apropiacionismo cultural. Ya no digo en red, por supuesto, porque en la red fue donde se generó y desarrolló este estado de opinión.

    Por lo tanto, cualquier actuación política que quiera ser considerada como democrática debe atender a estos cuatro puntos. Cuatro puntos que son muy graves aunque sólo sea por una razón: porque desposeen a las entidades de gestión de derechos peseteros de autor de todo su poder, reduciéndolas a su función primigenia y plausible: la gestión de los derechos en los ámbitos donde la obra de los autores genere beneficios económicos, es decir, allá donde se use con ánimo de lucro. Por eso dudo de que la gestión política de todo este asunto vaya a ser democrática. No lo ha sido nunca: desde que el Senado aprobó la enmienda Guillot, los cerebritos pertenecientes a culazos que calientan sillones gordos se han masturbado las meninges buscando el modo de soslayarla, tanto si es aprobada en el Congreso como si no. Y parece que hay fórmulas, con lo que ya vemos en qué va a acabar lo que -ahora sí que no hay la menor duda- es un clamor ciudadano.

    Sin embargo, han debido verle ya las orejas al lobo. Quizá soslayen el problema estas elecciones; que lo dudo: este asunto afectará con toda seguridad a las cifras electorales, sobre todo a falta de otros asuntos en los que los ciudadanos se ven completamente vendidos voten a quien voten. Después, nos esperan cuatro años que pueden ser de oprobio o pueden ser de reparación. Quien gane las elecciones tendrá todo ese tiempo para, procediendo con calma, sine ira et studio y, sobre todo, con independencia de criterio, ir modificando el estado actual de la cuestión y proceder con justicia sobre la misma, del modo en que se ha indicado.

    No lo van a hacer, eso lo tengo claro. Pero que también tengan claro, en este caso, que la lucha va a continuar y se va incluso a incrementar. El respiro postelectoral va a ser efímero, muy efímero y con elecciones o sin ellas, vamos a constinuar reivindicando justicia cultural. Pero elecciones vendrán, más tarde o más temprano. Serán locales, autonómicas y volverán a ser generales y la cuestión del canon seguirá ahí mientras éste exista. Y ganando, a cada convocatoria, mayor peso en las urnas.

    El aviso ya está dado. Si no lo quieren escuchar, allá ellos.

    De la serie Correo ordinario |

    3 comentarios

    1. Anonymous Says:

      Conoce al enemigo, conócete a ti mismo y en cien batallas no correrás el menor peligro. (Chang Yu)

      Pues eso. ¡A por ellos!

    2. tip Says:

      La intervención del Senador Guillot:

      Por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés
      tiene la palabra el senador Guillot.
      El señor GUILLOT MIRAVET: Gràcies, president.
      Voy a someter a votación las enmiendas números 16,
      17, 29, 39 y 40, del Grupo Parlamentario Entesa Catalana
      de Progrés.
      Quisiéramos traer a discusión algo que incomprensiblemente
      no está a debate, que es el llamado canon digital
      indiscriminado. Hay 1.300.000 firmas recogidas en contra
      del canon, hay una opinión pública social claramente
      favorable a que se elimine este canon digital, hay resoluciones
      votadas por el Senado en contra de este canon digital,
      está la opinión del líder de la oposición, el señor
      Mariano Rajoy, en el sentido de que si él gobierna, el
      canon digital indiscriminado va a ser un elemento que va
      a tener que desaparecer. No puedo entender cómo una
      figura tan polémica, tan conflictiva, un elemento claro,
      focalizado, y sobre el que todo el mundo comparte la afirmación
      de que es una de las barreras que tenemos para el
      desarrollo de la sociedad de la información, no se traiga a
      debate y no se presenten enmiendas, aunque debo decir
      que hay una enmienda, la número 39, presentada por el
      Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés en el
      Senado. Nosotros vamos a defender esta enmienda que
      recoge una moción que en su día defendió el senador
      socialista Díaz Tejera, que fue firmada por todos los grupos
      parlamentarios, excepto por el Grupo Parlamentario
      Popular, y que viene a decir que en el plazo de un año el
      Gobierno, previa consulta con los sectores implicados,
      debe buscar fórmulas alternativas que sustituyan al canon
      digital y que, a su vez, permitan garantizar los derechos de
      autor y de la propiedad intelectual —algo de lo que todos
      los grupos de esta Cámara están convencidos—, los justos
      derechos de autor y de la propiedad intelectual, pero que
      no debe hacerse a partir del canon digital indiscriminado.
      Señorías, ya que estamos hablando de un proyecto de
      ley que reforma cinco leyes, les voy a proponer que refor-
      — 8922—
      SENADO-PLENO 11 DE DICIEMBRE DE 2007 NÚM. 141
      men una sexta, la Ley de Propiedad Intelectual, en su artículo
      25, en el que se contempla la figura del canon digital
      indiscriminado, y que el Senado mande un mensaje a la
      sociedad de que hemos tomado nota, de que no creemos
      que esta sea la figura más oportuna para garantizar los
      derechos de autor por lo injusta e indiscriminada que es.
      Ha de ser una posición razonable y compartida, y si es
      compartida en los pasillos o en los periódicos, creo que
      puede serlo también a la hora de votar en el Senado de
      España.
      Quiero insistir en que es una buena ley en la que los grupos
      parlamentarios en el Congreso consiguieron introducir
      muchas modificaciones. Estamos hablando de fijar con
      claridad que la autoridad judicial sea la única que pueda
      secuestrar o impedir la difusión de contenidos por Internet,
      no con nuestro redactado, pues se avanza con mucha
      claridad en garantizar el servicio de banda ancha para los
      ciudadanos y en considerar a Internet un derecho y, a partir
      de ahí, un servicio universal a prestar; la flexibilidad; la
      autorización del copyleft; el compromiso de que las administraciones
      públicas trabajen en abierto, que revertirá a la
      sociedad; es decir, avanzamos en un modelo que protege
      al creador pero que a su vez socializa el conocimiento.
      Considero que, junto con todo lo que se va introduciendo
      a nivel empresarial y comercial, estamos hablando de
      una ley que introduce medidas concretas de impulso a la
      sociedad de la información y de salvaguarda de los derechos
      de los usuarios.
      Creo también —y con esto termino, señor presidente—
      que esta ley ha tenido un factor importante y decisivo que
      justifica sus contenidos, como es la participación social.
      HispaLinux, por una parte, ha liderado un movimiento de
      más de 26 entidades y, por otra, ha estado en la coalición
      de acceso a la información liderada por Intermón Oxfam;
      es decir, estamos hablando de muchas entidades que han
      participado directamente en este proceso, que nos han dirigido
      sus propuestas, que también han tenido una gran
      capacidad no solo para hacer lobby y decidir, sino para
      proponer y, lo que es más importante, que los grupos parlamentarios,
      primero en el Congreso y ahora con la votación
      que se va a efectuar en el Senado, hemos podido
      recoger muchas de las aspiraciones de la sociedad civil.
      Con esto termino mi intervención; creo haber dejado
      claro las enmiendas que someta a votación y el resto,
      obviamente, las retiro.
      Gràcies, president.
      El señor VICEPRESIDENTE (Molas i Batllori):
      Muchas gracias, señoría.

    3. Juan Quijano Says:

      Anda, mira por donde te he encontrado!!!

      Sobre el Canón, esoy con un cabreo de impresión. La maldita sala esta prácticamente vacia. Estos primates subnormales y profundamente ignorantees que conforman nuestro poder legislativo consideran el canon y la ley que lo incluye como algo de poquísima importancia y aasí la demostración absurda de que los que están de acuerdo se vanaglorian de su absoluta ignorancia y los que están en contra se abstienen y dejan su mejora o abolición para mejores tiempos.

      Una verdadera vergüenza!!

    Leave a Comment

    Please note: Comment moderation is enabled and may delay your comment. There is no need to resubmit your comment.