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EXGAE: un nuevo frente

May 15th, 2008 por Javier Cuchí

Bien, pues sí, esta tarde se presentó EXGAE, que va a ser una plataforma de apoyo a artistas independientes que no quieren tener tratos con el monstruo apropiacionista y que desean ser los verdaderos dueños de su obra, como principal pero en absoluto único objetivo.

Me ha resultado muy grato comprobar que no estábamos los de siempre. Los de siempre éramos cuatro o cinco: Ana María Méndez, que está en el ajo organizativo de EXGAE, Carlosues, que no se pierde salto cuando hay barud en cualquier trinchera anti$GAE, Lluís Cabrera, de Taller de Músics, una o dos caras conocidas más, pero que no he sabido ubicar, y este menda lerenda que también forma parte del reparto habitual de este tipo de movidas. Pero el local -no muy grande, pero muy cuco- estaba lleno como un huevo.

Alguien me ha comentado que estaba lleno de culturetas.

- Bueno -he contestado- es que, en definitiva, son los destinatarios de la cosa.
- Sí, pero en cuanto empiecen a explicarles cómo las gasta la $GAE van a salir corriendo locos de pánico.

Ha habido explicación. Larga y pormenorizada. Experiencias de artistas, experiencias de comerciantes de tecnología y la visión de los abogados que van a constituir el núcleo asesor de EXGAE.

En definitiva, lo que se pretende es crear una especie de sistema de autoayuda asistida a través de la página web que, en última instancia, contará con asistencia letrada personalizada, pero montado todo de forma que los gastos sean mínimos, contando con la prestación voluntaria y desinteresada de los colaboradores de EXGAE, empezando por los propios abogados.

La acción de EXGAE va dirigida a todos aquellos que sean, o estén en peligro de ser, víctimas de cualquier entidad de gestión de derechos peseteros de autor. Empezando en primer lugar por los propios artistas, a quienes se va a enseñar a gestionar su propia obra, asistiéndoles técnicamente en la gestión; pero también encontrarán ayuda otras víctimas de la $GAE tal que comerciantes, hosteleros, o los propios consumidores y, en general, cualquier persona que sea víctima de los constantes abusos del lobby de la gestión de derechos peseteros de autor.

Después de las diversas charlas, se ha promovido un debate entre los asistentes, en el que me ha llamado la atención el hecho de que, pese a que la gente está claramente movilizada contra la $GAE y demás hierbas, realmente están aún muy verdes en cuanto al conocimiento pormenorizado de la problemática. Es verdad que la materia de derechos de autor es complicada y frecuentemente confusa, pero me ha sorprendido el casi total desconocimiento que tienen de ella muchos creadores. Más de uno ha descubierto hoy el cepo lobero que se esconde detrás de ciertos contratos y lo muy asfixiante que puede llegar a ser -y desde el principio- el abrazo del oso. De modo que EXGAE ha sido útil ya desde su primer instante de vida pública.

Presento aquí un par de fotografías del acto, pidiendo disculpas por su mala calidad: están realizadas desde un teléfono móvil (no he podido ir a casa a buscar la cámara decente) y su mala óptica y las condiciones de luz no favorecían precisamente grandes maravillas.

Por cierto, que me ha gustado mucho el local. Parece que es una especie de vivero de iniciativas culturales, pero desde un cierto compromiso político (independiente y no partidista, por supuesto) sobre cuyo conocimiento me propongo profundizar. Echadle un vistazo a la web y seguro que os llama la atención.

En definitiva, con EXGAE se abre un enésimo foco de resistencia. Humilde, modesto, desde luego, pero con buenas posibilidades de crecimiento y que, si se gestiona bien, puede llegar a ser un referente en el mundo de la cultura alternativa.

Estaremos sobre ello.

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Hello loneliness!

May 4th, 2008 por Javier Cuchí

Bien podría cantar Micro$oft, efectivamente, la vieja canción de Simon & Garfunkel: adiós, amor, adiós, felicidad y a tomar por el culo, matarilerilerile. Bueno, lo del culo y lo del matarile no lo cantaron S&G

El monopolio ha anunciado hoy el definitivo abandono de sus intentos por hacerse con Yahoo, ni por las buenas ni a las malas: Jerry Yang gana y Steve Ballmer pierde. El primero, en una apuesta muy audaz y de alto riesgo -en opinión unánime de todos los comentaristas que saben de audacias y de riesgos- ha hecho que Ballmer entonara aquel lamento de Luis Megía en el Tenorio: «Yo la quiero, don Juan, sí; más después de lo pasado, imposible la hais dejado, para vos y para mí».

No oculto mi júbilo. No podría, claro, y menos después de decir cosas como las que dije anteayer (y que reitero gustoso, no faltaría más), pero es que además es una noticia alegre incluso desde el distanciamiento y desde el eclecticismo, porque no puede dejar de ser alegre que, en un mercado con tantos monopolios y con tantos pretendientes a constituir otros más, una operación de clara concentración haya fracasado y el mercado haya quedado bien abierto, que es lo bueno para todos.

Pero lo bueno, sin Micro$oft, es dos veces bueno. Mientras el tinglado de Redmond no domine Internet -y está muy lejos de ello, más aún después de ese fiasco- todavía hay esperanza cívica en el mundo.

Lo cierto es que Ballmer no da pie con bola; es un ejecutivo del siglo pasado, que a mí nunca me ha parecido que destaque por su capacidad de generar ideas nuevas -ni siquiera de dinamizar las viejas- y de cuya mano no ha venido ningún hito importante para su empresa. Anclado en un modelo de negocio próximo al colapso (colapso disimulado por unos beneficios anuales todavía ingentes, generados a su vez desde tinglados monopolísticos que también se van resintiendo), incapaz de entender el signo del siglo XXI, pretende alcanzar una hegemonía en Internet a la antigua usanza, ciego ante la obviedad de que la red funciona por reglas y parámetros radicalmente distintos. Somos muchos los que pensamos que, incluso para la propia Micro$oft (o, sobre todo para la propia Micro$oft), la compra de Yahoo hubiera constituido, a no muy largo plazo, un fiasco. La filosofía empresarial -si así puede decirse- de Ballmer, es totalmente incompatible con un proyecto de éxito en la red; el equipo de Yahoo la comprende perfectamente (nació y creció ahí) pero el actual equipo de Micro$oft no. No dudo que el potencial de Micro$oft, al menos hoy por hoy, es suficiente y largamente sobrante para emprender cualquier proyecto por ambicioso que sea, pero el éxito del mismo va a depender de que el timón del monstruo de Redmond pase a otras manos más conscientes del presente y del futuro.

Si no es así (y aunque lo sea, también hay que decirlo), a Micro$oft se le acaba el palo. Ciertamente no la veremos jamás en la ruina absoluta -no me hago ilusiones al respecto, esas cosas no pasan a ciertos niveles- y muy probablemente vaya a ser ad libitum una empresa potente, entre otras razones porque, cuando parece que esas cosas van a pasar, siempre sube al puente una generación que lleva las cosas a su rumbo correcto (es lo que le pasó a IBM) pero no faltan muchos años -creo y espero que, en realidad, muy pocos- para que la música que toca Micro$oft deje de ser la única que se baila en las salas de fiesta (con permiso del Teddy Bautista, no faltaría más) y pase a ser una empresa importante, potente, e incluso referente, pero una más, con el nivel de influencia -que no es poco- de una Adobe o cosa similar. El futuro de Micro$oft es, probablemente un nicho, un nicho importante, sustancial y sustancioso (¿el escritorio doméstico, quizá?) pero lejos de su pasado y de su aún presente. En todo caso, va a tener que aprender a competir en igualdad y quizá -si no aprende a variar sustancialmente su estricto modelo de negocio- en desventaja. El software libre, por un lado, y las aplicaciones en red, por otro, impulsado el primero desde fundaciones apoyadas por potentes comunidades de voluntarios y financiadas por empresas con modelos de negocio modernos que necesitan grandes disponibilidades de software elástico y escable, y por empresas, el segundo, que han sabido entender y explotar la vertiente en red de la llamada «economía de la atención», van a exigirle a Micro$oft no solamente el ponerse las pilas sino la renovación total de sus antediluvianos circuitos energéticos.

La época del juego sucio a base de ventear el talonario, se está acabando. Yahoo acaba de darle a Ballmer un doloroso corte de mangas y la clara y notoria marranada que M$ ha llevado a cabo con la ISO y el OOXML -su estándar envenenado- podría ser el canto del cisne de esa manera de hacer empresa. O del pato, porque aún no está claro que la guarrada no vaya a tener consecuencias y aún podría M$ sufrir otro disgusto.

Adiós amor, adiós felicidad… hola, soledad.

Me encanta.

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Un bug garrafal

April 27th, 2008 por Javier Cuchí

Ubuntu 8.04 LTS instalado y funcionando a la casi perfección durante toda la tarde.

¡Alto! ¿He dicho casi? ¿No va todo bien?

No, mmmm… he detectado un problema enorme, gravísimo, espantoso… Firefox funciona, tal como queda instalado, sin paquete lingüístico español de España (es-ES), y tira con el paquete español de Argentina (es-AR).

No he notado ninguna diferencia, pero por si a Firefox le da por cantar «La Cumparsita» a altas horas de la mañana noche y me despierta a la familia, me ha costado exactamente cuatro segundos -gracias a estar suscrito a las feed de Planet Ubuntu-dar con la solución.

Un fallo tremendo de Ubuntu. El Guillermito se pondrá ahora lírico sobre la tremenda falta de fiabilidad de Linux.

Qué baldón, Dios mío, qué baldón…

;-)

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Ubuntu again

April 26th, 2008 por Javier Cuchí

El jueves pasado se dio el pistoletazo de salida a la versión 8.04 LTS Hardy Heron de Ubuntu. Una de las ventajas de ser ubuntero, sobre las no pocas de ser linuxero, es que no paras de recibir alegrías y, con Ubuntu, las alegrías son, cronológicamente, a piñón fijo: cada seis meses, versión nueva; y apenas acabas de descubrirle sus nuevas virguerías, patam, versión nueva otra vez. Es que no te lo acabas. Y eso yo, que sólo me dedico a las versiones finales y paso de alfas y de betas; porque me parece que ya hay gente trasteando los balbuceos de la 8.10, la que disfrutaremos en octubre.

Mañana, pues, actualizaré mi sistema y pasaré una estupenda tarde disfrutando de sus novedades más notorias. Y, a partir de ahí, me esperan días y semanas apasionantes de ir descubriendo todas las maravillas menos aparentes, pero ciertas e importantes, que se han ido incorporando a la nueva versión.

Mientras tanto, los que seguís con el trasto infecto ese, con Window$, sobre todo (¡juas!) los que andáis empantanados con ese pastel del Vi$ta, pues nada, que os vaya bien, no os paséis con el «Tranxilium», pensad que la salud y la familia son lo primero, seguid regalando pasta alegremente, buena señal, eso es que vais sobrados pese a la crisis que tenemos encima, no sabéis cuánto me alegro (de que vayáis sobrados, no de la crisis) y los que no podéis con la hipoteca, pues nada, pedidle una ayudita al Guillermito, a ver si os la da. Yo, con aquella alegría valleinclanesca que me caracteriza, me descojono y me recreo en vuestros cuelgues, en vuestros virus y en vuestros cagamentos.

Me voy a tomar unas copas con Enjuto en tanto que unos virus que no me afectan y unos antivirus que os cuestan una pasta al año se ríen de vosotros mientras os esquilman y os revientan.

A seguir bien.

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Conductores victoriosos

April 15th, 2008 por Javier Cuchí

Han ganado. Los conductores de autobús de Barcelona han arrodillado a TMB y han conseguido la práctica totalidad de sus reivindicaciones. Únicamente condicionan ya el fin de la huelga a que la empresa se coma con patatas los 48 expedientes que tiene incoados.

Les felicito muy sinceramente y muy entusiasmado. No hace muchos días ya escribí mostrando mi solidaridad con sus reivindicaciones y con su movilización, en una paella cuyos términos reitero.

Adicionalmente, que no secundariamente, esta es una gran lección ciudadana. La huelga ha durado muchos días -aunque no seguidos- y esto ha tenido que repercutir en las economías familiares. La huelga indefinida era un órdago a la empresa muy, muy grave; si la empresa hubiera resistido, muchísimas familias hubieran tenido problemas económicos importantes. Pero es así como se logran los objetivos: con esfuerzo y con sacrificio y esta es la lección. En vez de la estúpida molicie, en vez de los melindres, en vez de la cobardía, en vez del hedonismo, del egoísmo y del hijoputismo del eso a mí no me va, el apretarse los dientes y seguir adelante aún a riesgo de rompérselos. No siempre se triunfa: los mineros británicos se las plantearon muy crudas a la dama de las bragas de hierro y ésta no cedió. El fracaso y la frustración alcanzó a todo, menos a una cosa: a la dignidad. De la dignidad no se come, pero se duerme; la dignidad educa mejores hijos y mejores ciudadanos.

Yo envidio, en sus hijos, a los conductores de autobús de Barcelona; envidio el cuerpo con el que habrán llegado a casa, envidio esa euforia en la victoria, envidio ese alivio al decir a la esposa que ya no habrá que temer la penurias de una huelga prolongada; pero envidio, sobre todo, esa mirada, todo un discurso, con la que dirán a sus hijos que lo más importante no es lo que se ha ganado sino lo que no se ha perdido: la dignidad.

Y si todos los demás, los que no somos conductores de autobús, en vez de ser un hatajo de cabestros medio cagones, siguiéramos su camino y su ejemplo, siquiera en tantos aspectos que no necesitan -ni lejanamente- de riesgos ni de sacrificios tan grandes, que no requieren mayor movilización, a lo sumo, que pequeñas incomodidades o ínfimos cambios de hábitos (y aún eso, provisionalmente), muchas cosas iban a cambiar aquí muy rápidamente.

Pero para eso, hay que tener lo que hay que tener.

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